martes 14 de julio de 2009

"La Tigra, Chaco" premiada en Karlovy Vary


“La Tigra, Chaco”, ópera prima de Federico Godfrid y Juan Sasiaín, única representante argentina en competencia en el Festival de Karlovy Vary (República Checa), fue distinguida con la Mención Especial en la prestigiosa sección “Forum of Independents” .



" La Tigra, Chaco" fue ganadora del premio FIPRESCI en el último Festival de Mar del Plata. Producida por Sudestada Cine, la película cuenta con las actuaciones de Ezequiel Tronconi y Guadalupe Docampo (también premiada como mejor actriz en el Festival de Mar del Plata), y su equipo técnico, al igual que sus directores, está formado en su mayoría por egresados de la UBA. “La Tigra, Chaco” ha recibido elogiosas críticas, y se encuentra entre las gratas sorpresas que ha dado el cine argentino durante el último año.

SINOPSIS
La Tigra, Chaco. Un tranquilo pueblo de apenas veinte cuadras. Esteban vuelve tras largos años de ausencia al lugar en donde pasó los veranos en su infancia. Ha vuelto para reencontrarse con su padre, Cacho, y hablar “algunas cosas de Buenos Aires". Pero Cacho, un camionero que ha formado una nueva familia en La Tigra, está siempre en la ruta, y el encuentro se pospone indefinidamente. La espera, sin embargo, le ofrece la oportunidad de reencontrarse con Vero, una amiga de la infancia que se ha convertido en una muchacha hermosa. Cada paso que dan juntos parece devolverlos a los espacios más preciados de una memoria emocional compartida. Pero lejos de parecer un viaje al pasado, en su relación se vislumbra la promesa de un futuro.

EL FESTIVAL
El festival de Karlovy Vary es uno de los más antiguos del mundo (se celebra desde 1946) Este año tuvo lugar del 3 al 11 de julio .

miércoles 1 de julio de 2009

El primer año del resto de nuestras vidas

No sabemos las razones por las que se cambió el título original del film "Un conte de Noel" (un cuento de Navidad) por el más largo y solemne "El primer año del resto de nuestras vidas". Sea como fuere, no se trata del típico cuento edulcorado, sino de un muy interesante film de Arnaud Desplechin. Este film se estrenó en el último BAFICI pero no tuve la oportunidad de verlo. Confieso que es la primer película que veo de este director y aseguro que no será la última. Veamos:

Se trata de una película coral, el retrato de una familia poco convencional (con algunos toques de los excéntricos Tenebaums) en la que el director nos muestra las angustias, conflictos y rencores que se fueron acumulando. En los primeros minutos de proyección se nos introduce a la tragedia: la enfermedad del primogénito que solo puede salvarse a través de un transplante de médula ósea. Los hermanitos que se suceden con la esperanza de encontrar un donante que no aparecerá. La muerte del chico. No pasan dos minutos que, décadas después, la madre de esta familia (una irónica Catherine Deneuve), se entera que también tiene una leucemia incurable y necesita a su vez de un donante. Así, sin anestesia, nos preparamos para ver que con la excusa del reencuentro familiar en la casona del pueblito de Roubaix, se van sucediendo otras historias, situaciones que dejan el tono lúgubre del comienzo: Anne Consigny, la hermana que exilia a Mathieu Amalric (el "malo" de Quantum of Solace), el hermano jodido de la familia, un triángulo amoroso, un sobrino esquizo que ve perros negros y el padre de familia, un enorme Jean-Paul Roussillon que es una delicia de actuación, con su voz ronca y su timing preciso en cada diálogo imperdible, en los que no faltan citas literarias que van desde Emerson hasta Nietzche.

Mi mamá no me quiere

Con precisión de orfebre, Desplechin ama a sus actores y los maneja con gran habilidad. Hubiera sido fácil caer en el exceso o en los golpes bajos y sin embargo logra una película fresca, entretenida, con toques de humor, nunca pesada a pesar de las 2 horas 30 de duración. Refleja la ocasión de un reencuentro tenso y la posibilidad de un nuevo comienzo. Todo regado con abundantes homenajes que muestran la admiración del director por Hitchcock y el cine de la nouvelle-vague y una fotografía fantástica de Eric Gautier. Merci, Mr. Desplechin!

domingo 24 de mayo de 2009

Festival de Cannes 2009




Terminado el Festival de Cannes 2009, el Jurado presidido este año por la actriz Isabelle Huppert otorgó la Palma de Oro al director austríaco Michael Haneke por "Dass Weisse Band" (La Banda Blanca). No tuve todavía ocasión de verla pero según los partes de prensa se trata de un trabajo que busca explorar en las raíces del nazismo y, en definitiva, en las de cualquier dogma totalitario. En esta edición, se le brindó un justo homenaje al grandioso François Truffaut, en una cinta protagonizada por Laetitia Casta que incorpora en el reparto a su actor Jean-Pierre Léaud, quien hace 50 años vino a Cannes con "Les quatre cents coups" (Los 400 golpes).

La 62ª edición del Festival de Cannes arrancó mirando al futuro, con cine de animación en 3D y la muy esperada "Up", de Pete Docter. A lo largo de estos diez días han pasado la venganza de Johnny Hallyday ("Vengance"), los soldados "bastardos" de Tarantino arrancando cabelleras ("Inglourious Basterds"), el siempre polémico Lars von Trier ("Anticrist"), el maestro Alain Resnais con Les Herbes Folles ("Las Hierbas Locas") y genios como Almodovar y Marco Bellocchio. Lo más recomendable para los que quieran ver info de este Festival, tal vez el más importante luego de los Oscar de la Academia, es leer las notas de Diego Batlle que viajó especialmente a Cannes y se vió la friolera de 43 pelis!!

miércoles 13 de mayo de 2009

Angeles & Demonios



Dan Brown escribió "Angeles y Demonios" antes de pegar con el best-seller de "El Código Da Vinci". En el cine tuvimos un enroque. Al igual que la primer película, esta fue dirigida por Ron Howard y protagonizada por Tom Hanks. Si bien tiene más acción que su antecesora (todavía hay gente preguntándose qué habrá hecho Da Vinci para merecer aquél mamarracho), sigue siendo basicamente una mala película.

Tom Hanks es otra vez Robert Langdon, el profesor americano devenido en detective. La trama consiste en que hay un chiflado que se roba una bomba antimateria con la que amenaza reventar parte de Roma y encima secuestra a cuatro cardenales papables, justo cuando se muere el papa. Como esto parece estar relacionado con la secta de unos chicos muy malos, los Illuminati, y el profesor es un experto en ese tema y en descifrar dibujitos...así que la guardia suiza lo manda a buscar. Si esto parece ya de por sí bastante inverosímil, lo que sigue por mas persecuciones y acción que le pongan se torna previsible y por lo tanto aburrido.

Hanks, que muestra su estado físico

Ewan McGregor es un buen actor que no puede sacar a flote su personaje en una película con un guión tan flojo (el momento de heroismo en la plaza San Pedro en un mar de periodistas es de lo más descerebrado que vi este año). Y no hablemos de la protagonista femenina, la israelí Ayelet Zurer, haciendo de italiana (sí, leiste bien...filmaron en Roma pero no encontraron ninguna tana) y sin química alguna con el amigo Hanks. El que saca un poco las papas del fuego es el viejo Armin Mueller-Stahl (hace un par de años se lució con "Promesas del Este", de Cronenberg). La película pretende meternos en el viejo debate de religión vs ciencia en el medio de una trama de suspenso. Bueno, no lo logra.

viernes 8 de mayo de 2009

Viaje al mejor cine SciFi de aventuras

Pasaron unos días desde el estreno de Star Trek XI y antes de escribir una palabra sobre la peli me parece importante aclarar desde qué lugar uno escribe, opina o critica. No llego a la categoría de "trekkie" pero sí soy un fan de la serie, particularmente de la Star Trek T.O.S. (The original series) que es la que veía cuando era chico y ya en colores en las viejas trasnoches del Kenia Sharp Club. Aclaro esto frente a todo tipo de comentarios que pude escuchar o leer desde el estreno. De aquellos que detestan Star Trek, su mitología, a los trekkies, etc. pero que aún así les gustó la película. Las de aquellos que por ser hiper fanáticos siempre encuentran algo que no encaja y no les gustó (los menos). Enfin, hay para todos los gustos. Lo que está claro, es que la película dirigida por J.J. Abrams (Lost, Misión Imposible III) tiene el mérito nada despreciable de haber conseguido revitalizar a Star Trek (y reconozcamos que necesitaba un poco de chapa y pintura!), logrando al mismo tiempo interesar a quien estaba lejos de este universo, a los que no tenían ni la más remota idea de quien es el señor de las orejas puntiagudas e incluso también a los seguidores de la serie original. No creo equivocarme si digo que sorprendió a todos. Confieso que cuando ví la película me quedé con la sensación de "wow, que bueno estuvo esto". Superó mis expectativas, algo que no es habitual cuando uno ve la película desde la nostalgia.

Por qué digo que Star Trek necesitaba un retoque? Porque pasaron 40 años desde la serie original. Las nuevas generaciones no conocen a los actores, ni las historias de la Federación, ni a los Klingons, ni a los Romulianos. Están más familiarizados con las teleseries espaciales como Battlestar Galáctica, por decir algo. Así que el Sr. Abrams hizo algo muy piola como para dejar contentos a los conocedores de la serie y a quienes no se sentian atraídos por subirse al Enterprise. Hizo una inteligente precuela, partiendo de la premisa de darle una vuelta de tuerca a los orígenes de la historia sin traicionar la esencia, el legado y el glamour de la historia creada por Gene Roddenberry. Repitiendo lo que es un cliché de la serie, Abrams fue a dónde ningún director y productor llegaron jamás.

Buena parte de la revitalización tiene que ver con el trabajo de dos guionistas en los que se apoyó Abrams: Alex Kurtzman, que tenía la ventaja de no estar inmerso en la cultura trekkie y Roberto Orci, un fanático que conocía todos los detalles. La combinación evidentemente funcionó; la historia primordial de cómo empezó todo, incluyendo la relación especial entre Kirk y Spock, tan especial que merece una reflexión particular de Nimoy para el festejo de todos sus fans (relación que en realidad también existió fuera del cine ya que por ej. Nimoy fue padrino de bodas de Shatner). En palabras de Kurtzman ”Era realmente fascinante pensar en el joven Spock, que está literalmente desgarrado entre el mundo humano y el vulcaniano y que, como cualquier niño, intenta imaginarse cómo puede encajar. Eso hace de él un personaje con el que es sumamente fácil identificarse. Era igualmente fascinante pensar en el joven Kirk, que creció siendo un rebelde, a lo James Dean, mientras buscaba su identidad. Cuando se conocen en la Academia de la Flota Estelar, no pueden ser más opuestos en el modo en que conciben la vida, pero también reaccionan a los parecidos que ven en el otro. Una gran parte de este viaje consiste en cómo aprenden a utilizar el uno lo mejor del otro para tomar decisiones de mando que harán que sobreviva la nave Enterprise y el propio universo”.

Los actores elegidos también fueron una parte fundamental en el éxito del proyecto. Una de las virtudes que hizo de Star Trek T.O.S. una serie de culto a lo largo de las últimas décadas fue la química que se producía entre los actores principales, las particularidades de cada personaje, su humor y su carisma. Hay opiniones encontradas respecto de la actuación de Chris Pine como el capitán Kirk. Yo me inclino decididamente a favor del trabajo que hizo Pine. Muestra todos los rasgos que inmortalizaron a William Shatner en ese rol: es una presencia cálida, intrépida y con carisma. Sin embargo, el que la tenía mucho más dificil era Zachary Quinto. No sólo tuvo que recrear a un mito como el Sr. Spock, sino que tuvo que enfrentarse cara a cara con el "verdadero" Spock, Leonard Nimoy! Y supera la prueba. Logra una excelente reacreación con algunos detalles que delatan una preparación minuciosa y cierta posible ayuda del mismísimo Nimoy. Los actores secundarios también cumplen su parte. Karl Urban es Leonard McCoy mientras que el resto de la tripulación se completa con el Simon Pegg (el entrañable, Montgomery “Scotty” Scott), Anton Yelchin (Pavel Chejov), Zoe Saldaña (Uhura) y John Cho (Hikaru Sulu). El villano de turno es Eric Bana, que aplica cierta gravedad teatral a su papel de Nero. Completan el elenco Ben Cross y Winona Ryder como los padres de nuestro vulcano favorito.

La película cuenta con excelentes efectos, cortesía de la empresa de George Lucas, que le dan espectacularidad y complementan en la factura técnica los aciertos ya mencionados y la fotografía de Dan Mindel. Mindel es uno de los responsables de haber elegido pantalla ancha anamórfica, lo que sin dudas ayuda a generar esa sensación de anchura y expansión como si estuviésemos en el mismo espacio. Pero a diferencia de la Star Trek original, la película encandila no solo porque la cámara pasa repetidas veces por una fuente de luz generando destellos casi psicodélicos; la cámara no para nunca, lo que constituye uno de los toques del director y que ayuda a sostener esta verdadera historia de aventuras que bajo ningún concepto hay que perderse.

domingo 12 de abril de 2009

BAFICI 2009, balance luego de la 11ma. Edición


Luego de más de una década de BAFICI (Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires), podemos estar orgullosos que se haya consolidado un evento que a pesar de todas las dificultades ha logrado algo que en nuestro país no abunda: continuidad, más allá del cambio de signo de los gobiernos de turno. La primer edición del Festival fue en 1999 y en ese momento era muy dificil imaginar las repercusiones e influencia que tendría el mismo a lo largo de los años, tanto en el campo cinematográfico argentino como en la agenda cultural de la ciudad.

En muchos aspectos, el Festival fue pionero en su género ya que mantuvo una estética que le da su propia identidad, se ha transformado en una cita ineludible para todos los cinéfilos y generó un espacio para el cine independiente argentino y en una muestra calificada de las últimas tendencias del cine mundial. En sus inicios el Festival contó con la dirección de Andrés Di Tella, al que le siguieron el crítico Quintín (ex El Amante), el historiador y coleccionista Fernando Martín Peña (que en mi opinión encabezó el período más brillante del Festival) y Sergio Wolf (crítico y guionista) que es su actual director artístico. Más allá de los gustos de cada uno (acabo de exponer el mío), no cabe dudas de que todos han contribuído a que el Festival siga adelante, en su permanencia.

En la primera edición de 1999 se presentó entre sus eventos destacados una teleconferencia con Lars Von Trier, vinieron Francis Ford Coppola y Paul Morrissey y se hicieron una serie de actividades, por ejemplo las relacionadas con la revolución digital en el cine. En esa primera edición, un chico salido de la FUC ganó el premio al Mejor Director por su ópera prima: Pablo Trapero. La película: Mundo Grúa (Crane world, 1999), que luego ganaría varios premios más. El Festival no sólo ha permitido el reconocimiento de jovenes talentos, sino que ha logrado ganarse un lugar en la agenda de directores (nuevos y consagrados), productores, distribuidores y todos aquellos relacionados con la industria del cine. También ha generado un espacio para los cinéfilos de la ciudad y de otros sitios (cualquier concurrente ha notado que ya no son pocos los que vienen incluso de países vecinos). Es un público muy ecléctico, estudiantes de escuelas de cine, aficionados y porque no decirlo, también algunos snobs. El éxito del Festival ha sido tal que su prestigio ha por lo menos igualado al del tradicional Festival Internacional de Mar del Plata, el único Clase A en la región, motivando incluso cambios de calendario para evitar superposiciones.

La 11º edición de BAFICI, que se realizó del 25 de marzo al 5 de abril, tuvo que lidiar al igual que el año anterior con varias dificultades económicas. A pesar de estas dificultades, el Festival mantuvo su impresionante récord de películas proyectadas (417 películas), fue anfitrión de visitas destacadas (James Benning, Claire Dennis o Ron Mann, entre otros). El balance fue positivo con algunas cosillas para revisar, como por ejemplo la sección "Rescates" en la que se pasaban viejas películas restauradas, no siempre sencillas de ver en pantalla gigante. Tampoco estaría mal volver a darle mayor dimensión al cine animado (este último año la animación estuvo más bien dirigida al cine infantil) o la espectacularidad de algunos eventos como el "estreno" del Acorazado Potemkin en el Colón. Estos últimos fueron hallazgos de la gestión de Peña que sería bueno que no se pierdan.

Lo que resulta insoslayable es el tema presupuestario. Es sabido que la organización de este tipo de Festivales conlleva un trabajo intenso en cuanto a la selección, costo de las películas a proyectar, estadía de los invitados internacionales, etc. siendo la mayoría de estos costos en dólares. Naturalmente este desfasaje ya afectó a las dos últimas ediciones, en particular por el débil apoyo del INCAA y el recorte presupuestario del gobierno de Macri en la última edición. Haber recortado un 20% el presupuesto con mayores costos y habiendo incluso aumentado el precio de las entradas es algo injustificado e insostenible. Seria bueno que la gestión PRO de la ciudad entienda de una vez por todas que la cultura no tiene que ser "rentable" y que no se pueden aplicar en la gestión pública las mismas variables que se aplican al gestionar una empresa privada o un club de fútbol.

viernes 6 de marzo de 2009

Watchmen (Vigilantes)


Finalmente llegó Watchmen (Vigilantes), uno de los films más esperados por los fanáticos del comic para 2009. Zack Snyder (300) aceptó el desafío de llevar al cine la novela gráfica escrita en los '80s por Alan Moore (también autor de V de Vendetta) y dibujada por Dave Gibbons para la DC Comics. El hecho de que esta película se haya querido filmar desde hace 20 años da una idea de las dificultades para su realización aunque seguramente los fanáticos de la saga encontrarán fallas (por ejemplo en los trajes) y ni hablar de su autor que repudió la película a pesar de que Snyder sigue bastante fielmente la historia original.

Planteada como una ucronía que se desarrolla en los Estados Unidos en 1985, este universo paralelo se desarrolla en plena guerra fría donde los Estados Unidos y la Unión Soviética se encuentran a un paso de la guerra nuclear. Nixon está en su tercer mandato, algo que logra como consecuencia de la victoria americana en Vietnam gracias a la intervención del Dr. Manhattan, un científico que tras sufrir un accidente obtiene poderes sobrehumano s que le permiten manipular la materia a voluntad. Décadas atrás, había surgido una oleada de justicieros enmascarados, que alarmados por el aumento de la delincuencia, decidieron patrullar las calles. Ninguno de ellos tenía superpoderes, como el Dr. Manhattan, pero usaban sofisticados vehículos, variados gadgets y vistosos uniformes. Antes del acta gubernamental que prohibió las actividades superheroicas en los 70, varios de estos vigilantes formaron los Minutemen, un famoso grupo de superhéroes.

Ahora, uno de sus miembros, Edward Blake, conocido en su momento como El Comediante (un genial Jeffrey Dean Morgan), es brutalmente asesinado por un desconocido. Investiga el asunto Rorschach, un psicópata bien facho (Jackie Earle Haley en una actuación formidable) que sigue ejerciendo de justiciero en la clandestinidad cubierto por una máscara inspirada en el famoso test psicológico de las manchas. Rorschach está convencido de que alguien está eliminando a sus viejos camaradas y decide advertirlos.


Zack Snyder no ha llegado en este caso a realizar un film viñeta a viñeta como en 300, pero sigue bastante fielmente la historia original. A pesar de su larga duración, la peli tiene buen ritmo en una trama oscura, llena de recovecos, que funciona muy bien salvo por dos graves problemas: Patrick Wilson como Nite Owl II (un Batman trucho) está muy lejos de ser el “casting” adecuado y Malin Akerman como Silk Spectre II, es una beldad inquietante pero como actriz es de madera. Más allá de los inconvenientes que esto genera, la peli sale bien parada, con escenas de acción extraordinarias, un impresionante arsenal de efectos especiales y algunos momentos muy bien logrados como el primer encuentro entre Nite Owl y Silk Spectre después de mucho tiempo en un restaurante, amenizado con la canción "99 red balloons" de Nena (estamos en los 80s!). Merece verse.