martes 18 de noviembre de 2008

Cortina Rasgada


FICHA DE LA PELICULA


Titulo Original: Torn Curtain
Dirección: Alfred Hitchcock
Origen: USA
Año: 1966
Duración: 128 min.
Guión: Brian Moore
Música: John Addison

Intérpretes:
Paul Newman (Michael Armstrong)
Julie Andrews (Sarah Sherman)
Lila Kedrova (Condesa Kuchinska)
Tamara Toumanova (bailarina)
Wolfgang Kieling (Hermann Gromek)
Ludwig Donath (Prof. Gustav Lindt)
Heinrich Gerhard (Felmy)


SINOPSIS
Con el fin de conseguir una fórmula científica, un sabio dedicado al estudio de los átomos (Paul Newman) finge traicionar a Estados Unidos y se presenta en Berlín-Este. Primer imprevisto: su novia (Julie Andrews) lo ha seguido; segundo imprevisto: su guardaespaldas ha descubierto la verdad y tiene que asesinarlo.


ANALISIS
Hichcock sabía que el principio de una historia podía ser aburrido. La secuencia con los créditos de apertura podía crear un ambiente que capturara el interés del público. A él le gustaba utilizar secuencias iniciales interesantes y que nos dijeran algo acerca de la historia. Aunque los créditos de “Cortina Rasgada” no son tan impresionantes como los realizados por Saul Bass en “Vertigo” o “Psicosis”, son originales y bastante sofisticados. Diseñados por Mel Stadler, muestran un cohete echando fuego y humo en el lado izquierdo de la pantalla, mientras que al otro lado se suceden imágenes fantasmales que sugieren distintos momentos de la película.

Desde el principio, Hitchcock crea el clima de misterio con una serie de tomas rápidas. No hay diálogo, pero sabemos que estamos en un barco de científicos, que hace frío y que dos miembros del grupo están ausentes. Con música nos introduce en una habitación en la que somos testigos de una pareja que encontró una manera divertida de protegerse contra el frío. Paul Newman y Julie Andrews aparecen en un estrechísimo primer plano colocando a la cámara y al público en una perspectiva de voyeurs.

Luego de la introducción del barco, la pareja llega a Copenhague. En el hall del hotel aparece el clásico cameo de Hitchcock, en este caso con un bebe sobre sus rodillas…remarcado por el compositor John Addison con la famosa melodía de la serie de TV “Alfred Hitchcock Presenta”.

A Hitchcock le gustaba mantener a su público alerta. Sus imágenes transmitían a menudo información vital. Al focalizarse en el libro que Andrews le entrega a Newman, el director quiere que advirtamos que algo raro está pasando. Hasta ese momento la historia está contada desde el punto de vista de Andrews, haciendo el personaje de Newman más sospechoso y creando el clima de suspenso.

El personaje de Newman le oculta los verdaderos motivos a su novia. Está tratando de protegerla aunque ni ella ni el público todavía lo sepan. Hitchcock filmó las discusiones de la pareja y otras escenas delante de una pantalla, utilizó telones pintados y en lugar de filmar en exteriores, seguía fiel a sus métodos.

Nada es gratuito en los films de Hitchcock, ni los toques de humor que mantienen al público alerta. Las bromas con la bailarina forman parte de la historia. Hitchcock compone los cuadros con mucha precisión. En la oficina de seguridad del aeropuerto, Newman se sienta en un lado de la habitación, Andrews en otro y los alemanes están parados en un tercer lugar. Ninguno de los tres aparece con alguien más en la misma toma. El director nos los muestra a todos por separado. De esta forma enfatiza la alienación que existen entre los tres personajes.

El actor alemán Wolfgang Kieling era el actor perfecto para Gromek. Hitchcock señala la importancia de este papel con un detalle repetitivo: su encendedor nunca funciona. Hitchcock construía a los personajes pensando que eran personas completas. Criticaba que en las películas los comunistas eran presentados frecuentemente como gente fría y sin sentido del humor. Solía presentar al villano de turno como alguien agradable, con sentido del humor y muchas veces glamoroso, aunque esto último no aplique al caso de Gromek.

En la conferencia de prensa, el público está en la posición de Andrews. No consigue ver con claridad a Newman, lo que refuerza la confusión de la situación. Hitchcock filmó el enfrenamiento entre Andrews y Newman como una obra de teatro. La cámara está inmóvil con los actores en lados opuestos de la habitación. El público no está implicado en la acción, es sólo un testigo incómodo de esta situación.

En el segundo acto, el punto de vista de la película cambia completamente. Pasamos de la mirada de Andrews a la de Newman. Comienza con Newman saliendo del hotel, filmado desde un ángulo alto que baja hasta dónde está Gromek.


La escena en el museo de Leipzig es típica de Hitchcock. Consigue crear el efecto del suspenso sólo con el sonido de los pasos y el recorte de una sombra. Pero la secuencia más famosa de “Cortina Rasgada” es sin duda el asesinato de Gromek. Hitchcock crea tensión con cortes rápidos, e inicia el asesinato con la olla que se estrella contra la pared. Perfectamente diseñada como muchas escenas de crimen en las películas de Hitchcock. Las películas típicas de espías siempre simplificaban los asesinatos y el director quería mostrar lo díficil que es matar a alguien y al mismo tiempo hacerle ver al personaje de Newman que el crimen es parte del mundo del espionaje. Hay humor negro e ironía en esta secuencia. Por ejemplo, Newman es un espía amateur y no tiene la menor idea de cómo matar a su adversario. Otro tema clásico hitchcockiano es el uso del decorado como parte esencial de la acción. En la granja, todas las herramientas para matar son instrumentos domésticos: un cuchilla, la pala y el horno de gas. En esta escena como en tantas otras el director manipula el sonido (desde que lo utiliza en “Blackmail”). El asesinato de Gromek prácticamente es silencioso.


Como en muchas películas de Hitchcock, esta también es una historia romántica donde el suspenso se debe en parte a la tensión que se genera entre Andrews y Newman. Hasta dónde será capaz de seguirlo ella? Cuánto va a esperar él para decirle la verdad? Hitchcock filma a la pareja discutiendo desde lejos, de manera que no tenemos que volver a escuchar algo que ya sabemos. El director nos cuenta esto todo con imágenes, algo que repetirá en su película siguiente “Topaz”. Esta última escena da paso al tercer y último acto, el de la húida, contado desde la perspectiva de la pareja.

El “MucGuffin” es otro elemento típico de Hitchcock. Los personajes buscan algo pero el público no sabe lo que es. En “Cortina Rasgada” es una fórmula secreta que Newman debe obtener de un profesor alemán. Para evitar que el público se concentre en el “MucGuffin” y al mismo tiempo para generar suspenso, Hitchcock nos cuenta algo que Newman no sabe: se nos revela que los alemanes encontraron el cádaver de Gromek. Y esta era la forma de suspenso hitchcockiana. No genera sorpresas, sino que nos deja esperando a que las cosas que ya sabemos que pueden pasar ocurran.


La persecucion de los autobuses es otra oportunidad de peligro en la que se mezclan suspenso, tensión y humor. En un papel secundario aparece la actriz ruso-francesa Lila Kedrova, famosa por su participación en “Zorba, el Griego”, como una condesa que busca escapar de la cortina de hierro. Esta condesa tiene dos caras. Por un lado es humilde y amable. Por el otro, es una chantajista amenazadora. En ella, Hitchcock simboliza a toda la gente que quería fugarse, pero siendo un genio podemos obviar la parte más panfletaria de la película. Hitchcock mantiene y relaja el suspenso constantemente. En las escenas con Lila Kedrova nos relajamos en el café y nos tensionamos en la oficina de correos.


Hitchcock eligió al diseñador de producción Hein Heckroth, quien ya había trabajado en el diseño de “Las Zapatillas Rojas” (The Red Shoes, 1948) de Michael Powell y Emeric Pressburger. Su trabajo se aprecia en la escena del ballet. Hichcock presenta el climax de la película como en la escena del Albert Hall en “El Hombre que Sabía Demasiado” (The Man Who Knew Too Much). En esta ocasión no hay un concierto y Doris Day no va a gritar al oír sonar los platillos, es Paul Newman el que grita para escapar de la policía. Pero en ambos casos utiliza el escenario como parte del drama, no sólo como fondo. Viendo el espectáculo, a Newman se le ocurre gritar “fuego” y auque a algunos esto les suene una repetición de trucos anteriores hay que recordar lo que señalaba Hitchcock al respecto: “el auto-plagio es estilo”.



ALGUNAS NOTAS SOBRE HITCHCOCK Y "CORTINA RASGADA"
A comienzos de la década del sesenta, la carrera de Hitchcock estaba en su apogeo con el estreno de “Psicosis”. A esta le siguieron “Los Pájaros” en 1963 y “Marnie” en 1964. Aunque hoy día esta última se considera un clásico, en el momento del estreno fue un fracaso comercial. Esta también fue la última película en la que Hitchcock colaboró con su director de fotografía, Robert Burks y su montajista, George Tomasini, ambos fallecidos en el mismo período. Además “Marnie” fue también la última película de Hitchcock con una banda sonora compuesta por Bernard Herrmann.

A mediados de los sesenta, el maestro del suspenso competía consigo mismo y con una nueva generación de cineastas y muchos imitadores. Algunos críticos se preguntaban si el hombre que se había adelantado a su época se habia quedado atrás. Aunque “Cortina Rasgada” no califica como una de las Obras Maestras del director, está llena de ideas interesantes. Alguna de las escenas son “puro Hitchcock”.

La idea para la película surgió de la historia de dos diplomáticos británicos, Burgess y MacLean, que desertaron a la Unión Soviética. Hitchcock se preguntaba lo que la mujer de MacLean pensaría de todo esto.

La película cuenta la experiencia de un hombre corriente que hace de espía, y lo peligroso que esto puede ser. Basada en un guión de Brian Moore, la película tropezó con varios problemas de guión y falta de humor, un elemento distintivo en todas las películas de Hitchcock. El guión fue revisado por los escritores italianos Age y Scarpelli, que en ese momento estaban colaborando con Hitchcock en otro proyecto que finalmente nunca se concretó.

Julie Andrews y Paul Newman fueron elegidos por la Universal como los protagonistas. Andrews, que venía de ganar un Oscar por “Mary Poppins” tenía poco tiempo para hacer la película, y Hitchcock tuvo que empezar el rodaje sin estar totalmente satisfecho con el guión. Paul Newman ya era una estrella internacional. Este también tenía sus dudas sobre el guión. Le escribió una carta a Hitchcock especificando los problemas que encontraba en el guión: el tono de la película, algunas escenas específicas que no encontraba muy creíbles, algunos puntos relacionados con su personaje. Tampoco le gustaba el título. Para él carecia del misterio de “Notorious” (Encadenados) o “North by Northwest” (Con la Muerte en los Talones). Recordando su experiencia en la película, Newman dijo: “Habría congeniado con Hitchcock si el guión hubiera sido mejor”. Al empezar el rodaje Hitchcock le envío a Newman una nota que decía: “Querido Paul, a principios del Siglo XIX, el juez de Old Bailey llevaba siempre un ramillete de flores y lo olía para soportar el hedor de la prisión de Newgate junto al tribunal. Cuando llegues al plató, inhala profundamente. Un cordial saludo, Hitch”.

Años más tarde Hitchcock dijo que a Newman le gustaba hacer las cosas a su manera, y eso a él no le importaba. Pero le molestaba los actores que obstaculizaban su trabajo de cámara y que comprometían la edición de una escena. Hitchcock respetaba a los actores si ellos le respetaban a él. En cambio con Andrews siempre tuvo dudas pero al final lo convencen porque era la actriz del momento. Hitchcock después reflexionaba…”todos esperaban que empezara a cantar”.


Javier Conigliaro







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